Tiempo en Nürburgring de Cadillac CTS-V
7' 59'' 32'''
- Año: 2008
- Trazado: Nurbugring nordschleife
- Piloto: John Heinricy
El Cadillac CTS-V (2009) Rompe la Barrera de los Ocho Minutos en Nürburgring
El Cadillac CTS-V de segunda generación de 2009 demostró de forma contundente sus credenciales de alto rendimiento al registrar un impresionante tiempo de vuelta en el icónico circuito alemán de Nürburgring Nordschleife. Pilotado por John Heinricy de General Motors el 9 de mayo de 2008, el sedán completó la vuelta en 7:59.32. Este tiempo, oficialmente confirmado por una prueba realizada por General Motors y documentada en video, situó al CTS-V en el selecto grupo de vehículos que logran completar la vuelta en menos de ocho minutos, consolidando su reputación como un sedán de lujo con prestaciones de superdeportivo.
Cadillac CTS-V de Segunda Generación: Ingeniería de Alto Rendimiento
El Cadillac CTS-V de segunda generación, comercializado entre 2009 y 2014, se erigió como un sedán de alto rendimiento construido sobre la plataforma GM Sigma II de tracción trasera. Su chasis sofisticado incorporaba la avanzada tecnología MagneRide de BWI Group, utilizando amortiguadores con fluido magnetorreológico que se ajustaban milisegundo a milisegundo, mejorando drásticamente el manejo y la comodidad. Para complementar esta capacidad dinámica, el vehículo estaba equipado con robustos frenos Brembo de seis pistones en la parte delantera (discos ventilados de 14.567 pulgadas) y de cuatro pistones en la parte trasera, asegurando una potencia de frenado acorde con su rendimiento. El modelo, que fue incluido en la lista de los 10 mejores autos de Car and Driver en 2009, se ofreció en versiones sedán, cupé y familiar antes de ser reemplazado por el CT5–V Blackwing en 2019.
El corazón de este modelo era un motor LSA V-8 supercargado de 6.2 litros (6.162 cc), que generaba 556 hp (415 kW) y 551 lb⋅ft (747 N⋅m) de torque. Este motor, una versión del LS9 V8, es notable por utilizar una arquitectura de varilla de empuje (OHV), una elección singular en el nicho de sedanes de lujo de alto rendimiento dominado por los motores DOHC. El LSA utilizaba un bloque de aleación de aluminio con camisas de cilindro de hierro fundido, un cigüeñal de acero forjado y pistones de aleación de aluminio hipereutéctico, manteniendo una relación de compresión de 9.1:1.
La característica distintiva de su potencia era el supercargador de tornillo Eaton Twin Vortices Series (TVS) de 1.9 litros. Esta unidad generaba una sobrealimentación máxima de 9.0 psi (62.1 kPa), asegurando un flujo de potencia constante. Además, para mantener el rendimiento bajo presión, el aire de admisión se enfriaba mediante un intercooler de agua a aire que estaba integrado directamente en la unidad del supercargador.